El Camino de Invierno a Santiago por El Bierzo

El Camino de Invierno surge de la necesidad y sabiduría de los peregrinos medievales que recorrían las rutas jacobeas en los meses más fríos del año. El Camino Francés contaba y cuenta con varios inconvenientes importantes en los meses de invierno, cuando el peregrino debe cruzar grandes cotas como es el caso de O Cebreiro, a 1.330 metros de altitud. El paso por la milenaria aldea lucense tras dejar Ponferrada era realmente duro para los primeros peregrinos, desprovistos de medios y muy expuestos a la climatología.

Las nieves ínvernales de O Cebreiro eran temidas entre los caminantes que intentaban llegar hasta los restos del Apóstol, por lo que se terminó popularizando la ruta alternativa que hoy conocemos como Camino de Invierno. Esta vía parte desde la ciudad de Ponferrada para proseguir dirección suroeste paralelamente al cauce natural del río Sil, una de las comunicaciones naturales entre la meseta castellanoleonesa y Galicia. El recorrido de este cauce ya era utilizado desde los tiempos de los romanos; de hecho los peregrinos medievales aprovechaban una antigua calzada romana, consiguiendo así caminar por cotas mucho más bajas y seguras en los meses de invierno.

El Camino de Invierno, ruta de unos 259 kilómetros, puede considerarse como el más gallego de los caminos por atravesar las cuatro provincias de la comunidad autónoma (Ourense, Lugo, Pontevedra y A Coruña, en este orden) hasta llegar a Santiago de Compostela. La vía nace en Ponferrada hasta Santiago de Compostela.

En abril de 2016 se aprobó la Ley de patrimonio cultural de Galicia por parte de la Comisión de Educación y Cultura del Parlamento de Galicia para otorgar al Camino de Invierno la oficialidad y por consiguiente equipararlo a las demás rutas jacobeas. Esta oficialidad entró en vigor en agosto de 2016 y supone el paso definitivo para el reconocimiento de una ruta histórica recorrida desde los tiempos medievales.

Camino de Santiago de Invierno

12 etapas (259 km)
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